HISTORIA DE LOS PORTABEBÉS

Historia

Hoy os quería hablar del Mei Tai: el portabebés asiático tradicional, pero he encontrado mucha información interesante y he decidido hablaros de la historia de los portabebés. Existe la creencia de que los portabebés son artilugios que se han puesto de moda en los últimos tiempos. No hay más que leer un poco de las culturas tradicionales de cualquier país para saber que no es así.

En la antigüedad, no existían los cochecitos o carritos de bebé. Estos son realmente un invento del siglo XVIII, popularizándose en el XIX. Fueron extendiéndose entre la clase media en el XX.

Cochecitos según Wikipedia

El primer cochecito fue construido en 1733 por William Kent, un arquitecto famoso de la época, para los hijos del Duque de Devonshire. Este cochecito fue creado para ser tirado por un pony o una cabra. Los cochecitos de niño se hicieron populares en el Reino Unido a partir de 1840. Incluso está documentado que la Reina Victoria adquirió tres coches de bebé de la “Hitchins Baby Store”. Ya en 1889 fue diseñado el primer cochecito predecesor a los sistemas polivalentes actuales. Este consistía de una cuna grande que se podía poner de tal manera, que el bebé mirase hacia la persona que lo empujaba o hacia al frente. Sin embargo, recién desde 1920 se hicieron los cochecitos accesibles para las familias de clase media. En está época también mejoró la seguridad: la suspensión fue agregada, frenos, ruedas más grandes y estables y un chasis más pesado. En los años 70, sin embargo, la tendencia volvió hacia una versión más básica, no completamente suspendida y con un cuerpo desmontable. Ahora los cochecitos de niño se utilizan muy raramente, siendo grandes y costosos en comparación con los sistemas polivalentes. Fuente: Wikipedia, Coche de niño.

Un poco más de historia

Las madres, desde tiempos ancestrales, se dedicaban a trabajos de cultivo, recolección y cuidado de animales de granja. También a la realización de las tareas del hogar. En tiempos donde no existían electrodomésticos, ni electricidad, las jornadas eran largas y duras. Estas mujeres se encargaban de labores en el campo o huerta, de lavar ropas, limpiar la casa, realizar las comidas. Incluso obtenían los alimentos desde el origen… Matar sus propios animales para cocinarlos, recolectar los ingredientes cultivados, preparar las carnes para su conservación… Tareas muy importantes, al no disponer de frigoríficos. Ideaban sus propios sistemas de refrigeración, como neveras excavadas en nieve o suelo, manteniendo así los alimentos a menor temperatura.

TIPOS DE PORTABEBÉS

Ni que decir tiene que estas mujeres además eran madres, y debían realizar todas estas tareas mientras se dedicaban al cuidado de sus hijos. Es por eso que desde tiempos remotos existen los portabebés. Existen numerosos tipos de portabebés, tantos como culturas conocidas. Os mostramos algunos tipos de portabebés en la historia.

  • Papoose: indio nativo americano.
  • Mei Tai: portabebés asiático.
  • Rebozo: mejicano.
  • Amauti: del pueblo Inuit, en Alaska.
  • Etc…

Los portabebés se han usado en culturas tan lejanas y dispares como los esquimales, africanos, indios, asiáticos, europeos, etc…

Existen diversos estudios antropológicos que nos demuestran la disminución de la displasia de cadera en los pueblos que porteaban. Las piernas se colocaban en posición de «M». Se ve incrementada la incidencia de esta afección en los bebés de las culturas que no los mantenían en esta posición.

Como una imagen vale más que mil palabras, os traemos unas cuantas recopiladas por la red acerca de portabebés tradicionales.

ACTUALIDAD

Como podéis comprobar lo «normal» es portear al bebé, desde hace cientos de miles de años. Desde que el primer bebé vino al mundo y su madre se vio en la tesitura de tener que realizar las tareas con él en brazos. En los inicios los propios brazos eran el único artilugio utilizado. Imaginamos que cambió con las técnicas de curtido de pieles. Más adelante surgieron las técnicas de hilado y tejido. Estas telas y pieles de animales jugaron un gran papel para colocarse al bebé pudiendo dejar las manos libres.

Como ejemplo de que esto se puede hacer sin invertir mucho dinero ni grandes artilugios, en las fotos podéis ver una mujer que aparenta ser de la huerta murciana o valenciana en el siglo XIX, llevando a su bebé simplemente con una manta.

El que hoy en día lo habitual sea llevar al bebé en un carrito no quiere decir que sea lo más apropiado, la única opción ni lo más sensato. Esto parece ser lo más «políticamente correcto» por la normalización que hay de ello. Seguramente si ya has porteado, o te has planteado hacerlo, ya te habrás encontrado con numerosos comentarios y opiniones (¡no solicitados/as, por cierto!) de parte de tu entorno más cercano… No te preocupes, el instinto sigue ahí, en los más profundo de tu memoria genética. Síguelo y portea a tu bebé.

¿Vas a seguir tu instinto natural, nacido de la memoria ancestral, proveniente de hace miles de años? ¿O vas a dejarte influenciar por los cánones de una moda impuesta en el último siglo? Haz lo que en verdad te nazca, sin importarte nadie ni nada más que lo que os convenga a ti y a tu bebé.

Irene Balsalobre, colaboradora de Kelia y Fundadora de la Asociación Lactando